domingo, 25 de julio de 2010

ESTO NO ES UN JUEGO


ESTO NO ES UN JUEGO

Que cansado puede resultar, dejar acumulado tantas cartas de juego, pretendiendo de qué podías aprender a tan solo, tener una simple manera de saber jugar. Es que la oportunidad estaba dada, una mesa de esperanza, un trago de amor, unos hijos colocándote espejos para ayudarte a hacer trampa y ver las cartas de tu oponente, es que tenías el juego del siglo y lo dejaste perder.

Es que no resulta más frustrante, que te haya dicho mil y unas veces, la forma en que tenias que mover las piezas del dominó, y mira que hice maromas interminables, para enseñarte, cualquier juego, tenia un único interés, que nos jugáramos la vida, y aprendiéramos juntos que ganamos y perdemos, pero que lo mas importante es el amor que nos teníamos…. Pero me canse…. 

Amanecían sábados, que yo me decía; me gane el bingo de la vida, pero la trampa estaba hecha, no se que resultaba peor, haberme pensado amada, o haberte descubierto la mentira, de que movías las bolitas a tu antojo, para pretender, lo que a los ojos de todos, estaba ya dicho, no me querías mas…. Pero seguía aún buscando mas cartones, te los compraba todos, ya que me aferraba a tenerte aquí, si que te quería, que caprichosa pudo resultar mi amor, pero estaba enamorada, y simplemente te enseñaba a saber jugar, a esto que quise construir contigo.

Cansada de saber que jugabas a la lotería, día tras día, en hacerte la idea de que tu mamá siempre tenía la razón, que equivocado estabas, recuerda que coloque un espejo para que te vieras a toda hora, y pudieras entender en lo que te convirtieron, y lo coloque, para darme la oportunidad de darte la oportunidad de que recapacitaras, pero que fácil resulto para ti, darle una patada al espejo, para que cayera y se quebrara, solo por el capricho de decirme que tu mama, jugaba mejor que yo.

Cansada de sentirme rechazada, de jugarme, sopa de letras, inventando palabras que poco a poco no cabían en esta relación, deseo, pasión, atracción, lujuria, caricias, que se yo….. Es que hasta me enseñaron a olvidarlas, que intención tan determinante pudiste hacer con tan solo, colocarme una mano de separación, de armar otra pared, entre estas cuatro paredes que era nuestro cuarto… diciéndole a la intimidad que se fuera y que porque ya quedaba grande aquí.

Es que ni supe si fuiste niño, ya que el simple instinto de haber pasado por una hermosa infancia, te pudo haber marcado a saber mover los carritos, y hasta allí tuve dudas, que cansada estoy de que fueron infinitas las veces que llegabas a casa, y me veías acostada en el regazo, piel desinhiba, llena de tantos juguetes, que te invitaban a jugar como quisieras, a moverte de la forma que se te antojará, y que incomprendido eras, que a sabiendas, de que necesitaba jugármela de nuevo, te dabas la media vuelta, echándole la culpa al cansancio del día.

No puedo entender nunca, ni lo sabré que pudo haber pasado, pero fueron más estupidas tus palabras de hacerme entender que querías aprender a jugar, que mis absurdas expectativas de que nunca ibas a lograrlo… pero que ciega estaba, sabiendo que existían tantas casas de juego, pero solo pensaba que tú serías el único jugador del mundo… y que costara lo que costara tenía que enseñarte a jugar.

Creo que no existía mejor premio que yo…. Y que no hice, para que honestamente tuvieres el más mínimo gesto de sentirte halagado de tenerme, es que hasta me había inventado una ruleta para que le dieras vuelta a la vida, pasaras la página y te dieras el chance de poder darme un simple beso, o servirme un vaso de agua, o tocarme la frente porque tenia fiebre, mis labios murieron resecos, es que ni beso, ni agua que me refrescara, ni pastilla que me aliviara, de esos grados que invadían mi cuerpo… que difícil fue un gesto de tu parte… que cansada me siento.

De que te valió, exhibir el trofeo de tener a tu mamá de buenas, si eso fue una etapa superada, ella tuvo su tiempo ya bien marcado, de poderte tenerte, acariciarte, mimarte, consentirte… de que te valió… ya la vitrina de mi corazón se estaba cerrando, y decidí echar las llaves al olvido… creo que pesaste en la balanza una mala decisión, ella tenia ya su espacio reservado en su casa, y no tenias el derecho de estar exhibiéndote a mucha ronda de quien te vio nacer, no me valgo de querer explicarte lo perjudicial que pueden ser las personas, solo me valgo de hacerte entender que aplaudo todos los días del mundo, todas las veces que gritas a los cuatros vientos tanto que la quieres… pero ella tiene su espacio y te respeto que lo tengas presente, así debe ser… solo que perjudicaste esta relación, porque la vitrina siempre estuvo abierta para ti desde el primer momento que me enamore de ti, el trofeo hasta era tuyo gratis, imaginando a que jugabas algo que llamábamos amor… me canse ya la vitrina se cerro.

Sabes estoy sola… y me siento feliz, he podido comprender, que viéndote pasar por la calle del frente, me admiro cada día mas en sentirme sana y saludable de espíritu, mis hijos crecen, y seguirán siendo tus hijos, total, los estoy enseñando a que sepan cruzar la calle para buscarte, a ellos no les negare nunca tu existencia, porque hacerlo…. Tu eres su mejor premio de juego, pero lo que si estoy totalmente segura, que ese premio solo tendrá un ciclo que pasar, que se cierra una puerta y se abren otras, les enseñare, que te den el puesto que siempre te harás merecer, y que todo amor externo, no lo confundan nunca con el que te puedan tener a ti, ya que se harán daño por siempre.

Que sencillo ya resulta no sentirse cansada, que ligero pueden ser las cargas cuando uno decide quitarse cruces de dardos, que apuntaban a un blanco inseguro, que alegría es ver quemarse los cartones viejos del bingo, que deliciosa puede ser la brisa que pega a tu cara, una brisa de esperanza que ve perderse las cartas de juego, un juego que quedo sin terminar, pero mejor así… maravillosamente me siento, cuando paso por la calle del frente y te veo, con la cabeza cabizbaja, enredado en tu conflicto, y yo cada día sintiéndome mejor, sintiéndome una mujer…. Eso… una mujer…. Que llena de vida, puede darse la oportunidad, a cancha abierta de jugar todos los partidos de la vida que desee, ya que no esta esclava de un ping pong que no la llevaba a nada bueno.

Ha pasado el tiempo…y que doble tiempo….Ni te imaginas que tan inmensa es esta dicha, de poder escribir en el libro de mi destino, que he conseguido ya el capitán del equipo que desea jugar conmigo el resto de mis días.

Y esta carta no es para ti…. Tú fuiste un Mal Jugador…. Esta carta es para mi capitán que necesitaba saber de mi pasado.

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